Hola, querido lector, amigo, suscriptor. No leías nada de mí en este blog desde agosto de 2024. Fueron días complicados, y me encontraba en los preparativos del viaje que me permitió sentir la libertad de nuevo, luego de 25 años de “socialismo” en mi país. Libertad y seguridad, debo decir.
Lo que inició como un viaje de trabajo que me llevaría a 3 ciudades en 2 países (Barcelona, Praga y Madrid), terminó siendo mi oportunidad para escapar de Venezuela.
No quiero hablar aquí de política. Hace años que no escribo ya sobre el tema. Hoy quiero compartir contigo cómo me siento y lo que ahora respiro: libertad, seguridad, bienestar.
Como bien sabes, y si no, entérate, desde 2020 (en plena pandemia) comencé a estudiar y a aprender (de forma autodidacta) sobre Bitcoin y las criptomonedas. ¡Y fue amor a primera vista! Tal fue mi amor con todo lo relacionado con esta tecnología y sus implicaciones, su filosofía y su propuesta, que hasta cambié el enfoque de mi marca personal: pasé de hablar de marketing y social media, a hablar de FinTech, de inversiones, de activos digitales, de Bitcoin, de dinero, de Web3.
Paradójicamente, una tecnología libertaria, creada para empoderar a las personas y para garantizar su privacidad y su seguridad financiera, fue la que me ayudó a recobrar mi libertad y a salir de Venezuela.
Al momento de escribir estas líneas, ya cumplí 5 meses y algunos días que salí de mi país. 5 meses sin apagones, sin racionamiento de agua, sin inflación asfixiante, sin inseguridad personal, sin estar verificando varias veces al día el precio del dólar en el mercado paralelo. Ahora solo veo el precio de las criptomonedas en mi portafolio. Y he podido corroborar lo que me habían dicho algunos amigos: al emigrar se cambian unos problemas por otros. Ahora me preocupo por el pago de mi renta, por la pronta solución de mi situación legal en este país, por el frío, o por cuál queso me comeré en la cena: si uno de Suiza o uno de Holanda.
En mi canal de YouTube pronto contaré los detalles que generaron mi salida, tal vez abrupta, del país. Hay cosas que por seguridad no puedo contar… todavía.
Y todo este preludio te lo cuento para aclararte por qué no había podido escribir más en este blog. Me apasiona escribir, contar cosas, enseñar, opinar, analizar y aclarar dudas por esta vía. Sin duda, la comunicación multimedia digital se ha vuelto mi pasión en estos últimos 15 años. Y lamentablemente no la podía ejercer ya en un país en donde no hay ni las condiciones ni los recursos mínimos necesarios para ello. Me cansé. Viví 49 años en Venezuela y mi cumpleaños 50 lo celebré aquí en España. Todavía tengo mucho por dar, por ofrecer, por descubrir y compartir, y ahora estoy en un lugar que sí me brinda todas esas condiciones.
¿Y por qué te hablo de libertad y te cuento mi caso personal?
Porque todos, de una u otra forma somos presos, estamos prisioneros. Y he descubierto en estos años de oficio digital, y ahora de activismo libertario (por las criptos), que una de las principales cadenas que arrastramos son las de la «prisión financiera»: el dinero. Bien sea por su poca o nula gestión, por su pobre administración, o por su carencia y falta de generación, el dinero es, por mucho, la principal herramienta de control social. Si no controlas tu dinero no puedes controlar tu vida. Comprender el dinero me ha permitido verlo de una manera distinta, y en consecuencia, usarlo de forma distinta.
No hablo de ser millonario ni enseño a serlo. ¡Yo no lo soy! Yo solo enseño y hablo de la libertad que representa aprender a usar la tecnología del dinero. Es a lo que ahora me dedico, porque estoy más convencido que nunca de que la gente necesita libertad y dignidad, y no hay mejor forma de comenzar a recuperarla que entendiendo el dinero.
El dinero siempre hará falta, para todo. Nos han engañado diciéndonos desde pequeños que el dinero no hace la felicidad, pero no tener preocupaciones financieras y tener la plena libertad de mover y resguardar tus fondos libre y privadamente tampoco te hará infeliz, ¡por el contrario! Será un despertar para ti.
Sé que sueno raro. Seguro crees que ahora inhalo polvos y humo de hierbas. ¡No! Simplemente hablo desde mi experiencia y desde los conocimientos que ahora poseo. Conocimientos que pongo a la disposición de todos los que quieran escucharlos, aprender y cambiar su forma de manejar sus finanzas.
Agradezco la existencia de Bitcoin, de Zcash, de las criptomonedas en general, y de toda esta tecnología, que me ha permitido comprender un poquito más el mundo en el que vivo. Pero sobre todo, me ayudó a salir de Venezuela.
Y te invito a ti a que seas libre también. No te digo que emigres, porque emigrar es una durísima e importante decisión que no se debe tomar a la ligera, pero sí te digo que aprendas más a gestionar tus finanzas, a mover inteligentemente tu dinero y a cuidar tu privacidad. Esto es una parte de la libertad que sería genial que te animaras a descubrir.
Gracias por leerme y llegar hasta aquí. Durante estos meses de adaptación a España, a los horarios, al clima, y a las dinámicas de este nuevo entorno para mí, no había tenido tiempo de escribir en el blog, pero ahora que comienza marzo, es propicio retomarlo, así que espero que te suscribas a mi blog, que me sigas leyendo por aquí, por mi newsletter, y me sigas viendo por YouTube. Ahora no solo te seguiré hablando de finanzas, de criptomonedas, de tecnología y de privacidad, sino que también verás cómo es vivir en libertad. Tal vez ahora me ponga más filosófico en este blog.
Gracias. ¡Sé libre tú también!
P.D: Gracias, Marbelis, por darme a mis hijas. Gracias, Aura, por acompañarme en todo este proceso. Sin ustedes no sería el hombre que soy hoy.


Vine por el chisme y terminé intrigada. En fin, les deseo el mayor de los éxitos y mucho aprendizaje. Tenía un ratote sin pasar por aquí y me encanta viajar y comer. Eso indica que con casi cuatro nexos comunes (bloging, zcash, comida y lugares fascinantes) seguro nos seguimos viendo.
Quiero estar presente en la boda, de la manera en que sea posible
¡Gracias por el seguimiento y apoyo incondicional!
Hay cosas que no hemos podido decir, por seguridad… y las sabrás pronto. Y sí, esperemos que estés en la boda.
Como siempre pragmático y directo… ¡Que bueno leer que encontraste el camino a la libertad financiera mediante el entorno cripto!, sin duda e un camino libertario que hay que transitar. Recuerdo esos días donde estabas entrando al mundo cripto jeje y ¡Mírate! ahora estás «flipando» con esta nueva experiencia desde Europa, lo cual es una muestra de que con pasión, planificación, enfoque, conocimiento, formación y una pizca de locura mucho se puede hacer y lograr. ¡Mucho éxito! y seguimos en cripto sintonía…
¡Muchas gracias, Luis!
Así es, por acá estamos flipando, aprendiendo, compartiendo, y enseñando. Ya tú me conoces, así que por aquí también estaré activo. El conocimiento es poder, es libertad.
Abrazos para ti.