Cuando no tienes ni idea acerca del tema de las inversiones, es muy común que los nuevos términos asociados al tema te suenen a chino mandarín. Y uno de esos nuevos términos es precisamente “la diversificación”.
Quiero explicar en este post mi visión sobre la diversificación, y por qué creo que es importante, tanto para el inversor con mucha experiencia, como para el que apenas comienza. Así que ponte cómodo, que voy a compartir contigo un poco de mi sabiduría…
Antes que nada, ¿qué significa diversificar en términos de inversión?
Diversificar no es más que repartir tu dinero invertido en distintos activos. En el caso de las criptomonedas, es tener varias de ellas en tu portafolio, no nada más una.
Esto, por supuesto, no lo recomendaría un maximalista de Bitcoin, pero ya de los maximalistas hablé y no pienso desgastarme con ese tipo de gente cuadrada.
Lo cierto es que si entiendes e internalizas bien el concepto de diversificación, tendrás unas inversiones y unas finanzas más saludables, siempre.
Y la diversificación no tiene límites. Es tan grande como tus posibilidades financieras y tu creatividad te lo permitan. Diversificar tu dinero podría incluir: tener varias criptomonedas, tener varias acciones, tener dinero fiat en el banco y en físico, tener joyas o metales preciosos, y hasta tener propiedades.
Fíjate que es un poco de todo.
¿Por qué es importante diversificar?
Hay muchas razones, pero aquí te digo las más importantes, según mi experiencia:
- Reducir el riesgo de pérdida total. La razón principal. Si no diversificas y solo tienes dinero en el banco, y este colapsa, ¿Qué vas a hacer? Diferentes fuentes permiten diferentes ingresos, así como diferentes decisiones y acciones.
- Amortiguar la volatilidad. Los activos financieros son dinámicos, no estáticos. Es decir, que mientras unos bajan, otros suben. Tener varios te permite que si estás perdiendo por alguno, puedas estar ganando por otro. Al final es un mix.
- Oportunidad de crecimiento. Tener varios activos o fuentes de ingreso podría permitirte que si uno de tus activos se dispara y crece muchísimo, podrías obtener un rendimiento que te permita a su vez reinvertir en otros activos.
- Enfrentar momentos de crisis. Tener varios activos te da rango de acción para moverte y poder resolver situaciones en caso de que uno de tus activos colapse o su rendimiento baje.
- Pensar a largo plazo. Diversificar nos obliga a planificar, a pensar en el futuro, y eso evita no solo que tomemos decisiones aceleradas, sino que establezcamos estrategias a corto, mediano y largo plazo.
Las inversiones, y la diversificación como tal, son como un juego. Un juego de gente grande, pero con algo que nos da mucho miedo: el dinero, y con lo que lamentablemente a muchos de nosotros no nos educaron desde niños.
La buena noticia es que siempre podemos diversificar, siempre podemos corregir y siempre podemos aprender.
Espero que estos sencillos consejos te sirvan de algo, y si quisieras tener una asesoría conmigo para hablar más en profundidad de esta materia, puedes contactarme aquí o aquí.

